Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce
Jesús se aparece en el templo y se acaban los sacrificios de
sangre
Los acontecimientos espirituales en los días
posteriores al fallecimiento físico de Jesús, en Jerusalén
y alrededores (1-8)
1. Sucedió el mismo día, a la hora del sacrificio en el templo. Se apareció entre los tratantes de animales y aves, Uno vestido de blanco, resplandeciente como la luz, llevando en su mano un látigo de siete cuerdas.
2. Al verlo, los comerciantes y compradores huyeron aterrorizados, y algunos cayeron como muertos al suelo, pues se acordaron de que antes de Su muerte Jesús les había arrojado del recinto del templo de la misma manera.
3. Y algunos contaron que habían visto a un fantasma, y otros que habían visto al crucificado, y que había resucitado de la muerte.
4. Y cesaron los sacrificios en el templo aquel día, pues todos tenían miedo de vender o de comprar; y dejaron libres a sus presas.
5. Y los sacerdotes y ancianos propagaron el rumor de que los que habían contado esto estaban borrachos y no habían visto nada. Pero muchos aseguraron que Le habían visto con sus propios ojos y que habían sentido en sus espaldas los azotes, pero que fueron incapaces de defenderse; pues al intentar algunos más valientes alargar sus brazos, no pudieron agarrar la figura que ellos veían, ni coger el látigo que les golpeaba.
6. Y desde aquel día éstos creyeron en Jesús, en que había sido enviado por Dios para liberar a los oprimidos y rescatar a los cautivos. Y cambiaron y no pecaron más.
7. Se apareció también a otros en amor y compasión, y les curaba tocándoles y les liberaba de las manos del perseguidor. Y muchas y parecidas cosas se contaron de El, y muchos decían : "en verdad el Reino de Dios ha venido.
8. Y algunos de los que estaban muertos y que se
levantaron cuando Jesús resucitó de entre los muertos, se aparecieron y fueron vistos
por muchos en la ciudad santa, y un gran temor se apoderó de los malos, mientras que la
luz y la alegría llenó el corazón de los justos. (Cap. 86, 1-8)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
Mucho de lo que ocurrió durante los días anteriores a Mi regreso al Hogar, al Padre, y que ha sido transmitido, corresponde a la verdad.
Algunos hombres Me vieron con los ojos de su alma; otros, a su vez, veían sólo el reflejo de la imagen que su aura pudo atraer de la crónica atmosférica.
Mi vida en Jesús de Nazaret no sólo había penetrado en los corazones de muchos hombres, sino también en la crónica atmosférica, en la que está almacenada una parte de los pensamientos y de la vida de los hombres, y que todavía ejerce su influencia sobre la Tierra. Mi fallecimiento físico puso en mayor movimiento las fuerzas terrenales y astrales. También la crónica atmosférica entró en acción, de manera que algunos hombres Me vieron a través de lo que se reflejaba de la crónica atmosférica; otros, en cambio, cuyo corazón estaba colmado por Mi vida, Me vieron con sus ojos espirituales. A su vez otros vieron, a través de la crónica atmosférica, almas que iban a aquellos niveles de purificación que correspondían a su estado de consciencia como almas.
Mediante Mi sufrimiento y muerte y Mi resurrección, fue incrementada la irradiación en Jerusalén y en las aldeas de los alrededores, en que obré siendo Jesús, de manera que muchos hombres vieron espiritualmente, y muchos pudieron percibir la crónica atmosférica.
Sea manifestado, de modo general: no debe aspirarse a recibir de la crónica atmosférica, sino únicamente a recibir del espíritu de Dios, lo que sólo puede llegar a ser posible mediante la realización y el cumplimiento de las leyes de Dios.
Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,-
Este libro también está disposición en otros idiomas
Transferir todo el libro
a su ordenador
©Verlag Das Wort, 97828 Marktheidenfeld/Altfeld, Alemania Reservados todos los derechos. En todas las cuestiones relativas al sentido, la edición alemana tiene validez última.