Editorial DAS WORT

DAS WORT - la editorial en Vida Universal


Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce

             Jesús prepara  
      a Sus discípulos para lo que se avecina


Capitulo 74

Jesús prepara a Sus discípulos para lo que se avecina

La lucha en nombre de Cristo contra Cristo (1). La Obra de la Redención se llevará a cabo (2-3). Actualmente la verdad fluye como gran corriente (4-5)

 

1. "Todo esto os lo he dicho para preveniros. Os expulsarán de las sinagogas; sí, llegará el tiempo en que todo el que os quite la vida pensará que lo hace para honrar a Dios. Y tales cosas harán, porque no han reconocido ni al Padre ni a Mí. (Cap. 74, 1)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

En todas las generaciones ha sucedido y sucede -y así también de modo similar alrededor del año dos mil- lo que dije a Mis apóstoles y discípulos: como no conocen ni a Mi Padre ni a Mí, os desterrarán de su vida y no os dejarán participar en sus servicios religiosos, porque no pertenecéis a su fe. A muchos de vosotros os quitarán la vida y a otros os calumniarán y entregarán al pueblo para burla. Comprended: quien no tiene amor y respeto para con su prójimo, no ama ni al Padre eterno ni a Mí, el Cristo.

En los siglos pasados, las autoridades incitaron una y otra vez al pueblo contra los verdaderos seguidores de Cristo. Por miedo a las consecuencias el pueblo les seguía ciegamente. Por eso fue posible que en Mi nombre pudieran llevarse a cabo atrocidades contra hombres que Me seguían o que tenían un credo distinto al de las autoridades eclesiásticas.

De modo descarado se abusó de Mi nombre, y fue vendido. No sólo en las llamadas cruzadas hubo hombres que, llamándose cristianos pero sin vivir cristianamente, intentaron cristianizar a hombres de otras creencias con la espada en la mano. Autoridades eclesiásticas han abusado y abusan de Mi nombre, lo han encadenado y encadenan dentro de sus dogmas y han sostenido y sostienen que ellos tienen la única gracia santificante, porque Me creen a Mí, Cristo, preso en el yugo de sus dogmas.

De forma parecida a como les sucedió a algunos apóstoles y discípulos, les sucede alrededor del año dos mil a algunos Amigos de Cristo, a los verdaderos pioneros para el Nuevo Tiempo. De nuevo es la autoridad eclesiástica la que incita al pueblo contra ellos. Otra vez sucede esto con parecidos argumentos, para que los hombres que son incitados se pongan en contra de Mis verdaderos seguidores. Como antaño, los Amigos de Cristo, los pioneros para el Nuevo Tiempo, son privados de derechos que corresponden a cada ciudadano de su país. Como en tiempos pasados, los incitadores y ejecutores se autodenominan igualmente cristianos.

Muchos de Mis verdaderos seguidores son, a los ojos del Estado y de las Iglesias y de todos los que a éstos siguen ciegamente, proscritos. El derecho es interpretado de múltiples formas en su contra, para que parezca que los Amigos de Cristo no tienen razón. Con ello dificultan la vida a los hombres que verdaderamente tienen el empeño de ser cristianos.

Comprended: aún actualmente [1989], lo satánico se sienta en los más altos rangos de las autoridades y gobierna a aquellos que se le entregan -aquellos hombres que se contentan con lo que se les inculca "desde arriba”-. Sin averiguar por sí mismos, adoptan las opiniones de aquéllas sobre su prójimo. Pero estas autoridades, a la larga no gobernarán a la humanidad. Cierto que a lo satánico le ha sido concedido por Dios un largo período de tiempo como plazo de gracia para dar la vuelta; pero también este período de tiempo tiene un final. Ante este final están las tinieblas; pues Yo, Cristo, la Luz del mundo, la Verdad y la Vida, vengo.

 

2. "Todo esto os lo he dicho para que, cuando llegue el tiempo, os acordéis de lo que he dicho sobre ello. Y esto no os lo dije al principio, porque estaba con vosotros. Mas ahora sigo Mi camino a Mi Padre, que Me ha enviado, y ninguno de vosotros Me pregunta: ¿adónde vas? Sin embargo, como os he dicho todo esto, estáis tristes.

3. "A pesar de ello os digo la verdad: para vosotros es necesario que Yo Me vaya, pues si no Me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si Me voy, os enviaré a Mi Espíritu. Y cuando haya llegado, llamará la atención al mundo sobre pecado, justicia y juicio. (Cap. 74, 2-3)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

El Consolador es el Espíritu de Cristo, que Yo Soy, la Vida en Dios, Mi Padre. El Espíritu del Cristo de Dios es omnipresente en los cuatro atributos de Dios, en las fuerzas creadoras y de formación -que cada alma lleva en sí misma como fuerza y vida.

El Consolador, Mi Espíritu, es el destello redentor, en el que obran el consuelo y la Redención. La Redención es Mi Obra, la Obra que he recibido del Padre para llevar de regreso al Hogar a todas las almas y hombres.

Muchos hombres obran en Mi Obra redentora y llevan Mi luz al mundo. Mediante su ayuda desinteresada, Mi Obra creció en pocos años terrenales, llegando a toda la Tierra. Muchos seres han tomado y toman vestido terrenal para ir a la Obra de la Redención, para enseñar la verdad a los hombres y vivirla con su ejemplo, de forma similar a como lo hice Yo en Jesús de Nazaret. Muchos corazones y muchos hombres, a través de la manera de pensar, vivir y actuar de estos pioneros, son movidos y estimulados a reflexionar y a realizar las leyes eternass.

Es por el esfuerzo sobrehumano de una mujer que vive en el Padre y en Mí, el Cristo, que en pocos años se ha expandido mundialmente la Obra de la Redención. Ella forma parte, junto con los pioneros para el Nuevo Tiempo, de la misión divina de llamar a todos los hombres de buena voluntad y enseñarles, a fin de que encuentren la luz interna del amor y la verdadera vida, la ley eterna del Universo; pues la verdad, la ley del Universo, está dentro de cada hombre.

Comprended: la ley eterna del Universo es la verdadera ley, que vencerá a todas las leyes de la materia y a la ley causal, porque es impersonal y absoluta.

En este gran cambio de era [1989] muchos seres obran en vestido terrenal. Infatigablemente hacen grandes cosas para el tiempo de luz y, por tanto, para Mí, el Cristo de Dios, y para todas las generaciones que vendrán tras ellos.

Para quien lea estas palabras en el Nuevo Tiempo, cuando la paz habite en los hombres, algunas cosas apenas le serán comprensibles. No obstante, Mis palabras mantendrán su significado, pues muchos seres que encarnarán en el Nuevo Tiempo llevarán como recuerdo, dentro de sí, el viejo mundo que han superado con muchos esfuerzos, agitación y sufrimientos.

Este potencial de recuerdos permanecerá vivo en las almas y hombres del Nuevo Tiempo hasta que también en los lugares de purificación se haya cumplido lo que habrá tenido lugar en la Tierra, en el escenario del viejo mundo; pues en la Tierra lo satánico estará ciertamente atado por cierto tiempo, pero no así en los lugares de purificación. Ahí las almas seguirán expiando los pecados que se hayan impuesto en vestido terrenal.

Yo vengo a los hombres en múltiples formas, para llamar su atención sobre sus pecados, su juicio y la justicia de Dios.

 

4. "Sobre pecado, porque no creen en Mí; sobre justicia, porque voy al Padre y en adelante no Me veréis más; sobre juicio, porque el príncipe de este mundo está juzgado.

5. "Aún tengo mucho que deciros, mas ahora aún no lo podéis captar; pero cuando venga Aquél, el Espíritu de la Verdad, os conducirá a toda la verdad; pues no hablará desde sí mismo, sino hablará lo que oirá. Y os mostrará lo que vendrá; y Me glorificará, pues lo recibirá de Mí y os lo revelará. (Cap. 74, 4-5)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

El Espíritu de la verdad es el Cristo de Dios, del que hablé siendo el Hijo del hombre. Yo he hecho verdad esta promesa en los casi dos mil años transcurridos. El Espíritu de la verdad vino en todas las generaciones y su obrar en este mundo se incrementó cada vez más en luz y fuerza, pues muchos hombres escucharon y leyeron, en la ley de la vida, acerca de la verdad eterna, y más de uno comenzó a desarrollar la vida en sí mismo.

Sin embargo, en este cambio de era [1989] se abre paso la Luz -Yo, el Cristo, la verdad eterna- en un amplio espectro, e irradia al mundo entero. La ley de la verdad fluye como un gran raudal a través de la palabra profética, pues Yo envié a la Sabiduría divina a los hombres, para que la verdad se haga manifiesta y sacuda a los hombres que viven atrapados en el mundo y en el pecado.

La verdad también manifiesta lo que es actual y lo que vendrá. Baña y da de beber a muchas almas y hombres, y los fortalece con amor, fuerza y sabiduría. Quien purifique sus pecados, Me reconocerá a Mí, el Cristo; pues el pecado enturbia el ojo espiritual. Quien puede ver en profundidad, Me reconoce a Mí, el Cristo, en sí mismo y en aquellos que verdaderamente Me siguen. Y los que viven en Mí, glorifican al Eterno en Mí, pues reciben de Mí para dar de ello a otros hombres.

 

6. "Todo cuanto tiene Mi Padre es Mío; por esto os he dicho que el Consolador lo tomará de Mí y os lo revelará. Por algún tiempo no Me veréis y por algún tiempo volveréis a verme, pues Me voy al Padre”. Entonces algunos de Sus discípulos se dijeron unos a otros: "¿qué significa eso que nos dice: por algún tiempo no Me veréis y por algún tiempo volveréis a verme, y: pues Me voy al Padre?”

7. Notó Jesús que querían preguntarle y les dijo: "os preguntáis unos a otros a causa de Mis palabras: algún tiempo no Me veréis, y: por algún tiempo Me volveréis a ver. En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, pero el mundo se alegrará: vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se tornará dicha.

8. "Una mujer, en los dolores del parto, siente tristeza, pues ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al hijo, ya no piensa en el miedo, por la dicha que tiene de que haya venido un hombre al mundo. Y vosotros estáis ahora igualmente llenos de tristeza, pero de nuevo os veré y se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra dicha.

9. "Y en aquel día no Me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis en Mi nombre al Padre, lo recibiréis. Hasta ahora no habéis pedido nada en Mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestra dicha sea perfecta. Todo esto os lo he dicho en parábolas; pero llegará el tiempo en que ya no os hablaré de modo secreto, sino os anunciaré abiertamente sobre Mi Padre.

10. "En aquel día pediréis en Mi nombre: y no os digo que rogaré a Mi Padre por vosotros; pues El mismo os ama, porque vosotros Me amáis y creéis que he salido de Dios. Salí de Dios y vine al mundo; y dejo el mundo y voy a Mi Dios”.

11. Entonces Sus discípulos Le dijeron: "ahora hablas abiertamente y no dices enigma alguno. Ahora sabemos que sabes todas las cosas y que no es necesario que nadie Te pregunte; pues creemos que has salido de Dios”.

12. Jesús les respondió: "¿ahora creéis? He aquí que llega la hora, sí, y ya es llegada, en que seréis dispersados y cada uno irá a su casa y a Mí Me dejaréis solo; pero no estoy solo, pues el Padre está conmigo.

13. "Esto os lo he dicho para que tengáis paz en Mí. En el mundo tendréis tribulación; pero consolaos, pues he vencido al mundo. Levantaos, marchémonos”. (Cap. 74, 6-13)

 

El próximo capitulo


Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,- 
Este libro también está disposición en otros idiomas

Transferir todo el libro a su ordenador


©Verlag Das Wort, 97828 Marktheidenfeld/Altfeld, Alemania Reservados todos los derechos. En todas las cuestiones relativas al sentido, la edición alemana tiene validez última.

Homepage   Cupón de pedido


Verlag DAS WORT GmbH , 97828 Marktheidenfeld/Altfeld, Alemania
E-Mail: info@das-wort.com Tel: (+49) 9391-504-135 Fax: -133
1461