Editorial DAS WORT

DAS WORT - la editorial en Vida Universal


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que el mundo no conoce

            La entrada
                                      en Jerusalén 


Capitulo 67

La entrada en Jerusalén. El juicio final

Hosanna. Crucificadle: quien sólo piensa en su propio bien, es inconstante. Los judíos cosechan su siembra desde hace 2000 años. El hombre debe respetar a Dios en toda forma creada, y por tanto también en su prójimo; si no, estará a la izquierda de Cristo (1-10). La expiación y purificación de las almas gravemente cargadas (11). Lo que no habéis hecho al más humilde, tampoco Me lo habéis hecho a Mí (12-14). El camino evolutivo de las almas gravemente cargadas (15)

 

1. Y en el primer día de la semana, cuando llegaban a las cercanías de Jerusalén, a Betfage y Betania, junto al monte de olivos, envió a dos de Sus discípulos y les dijo: "id a la aldea que está frente a vosotros, y al entrar encontraréis a un potro atado, sobre el que nadie montó aún: soltadlo y traedlo.

2. "Y si alguien os dice: ¿por qué hacéis eso?, decidle que el Señor tiene necesidad de él. Y os lo dejarán traer”.

3. Y fueron y encontraron al potro atado en un lugar donde dos caminos se cruzaban, y le soltaron. Y algunos de los que allí estaban les dijeron: "¿qué hacéis pues, desatando el potro?” Y ellos les dijeron lo que Jesús les había mandado, y aquéllos les dejaron marchar.

4. Y Le llevaron el potro a Jesús y pusieron sus vestiduras sobre el animal, y El se sentó en él. Y muchos extendían sus vestiduras sobre el camino, y otros tomaban ramas de los árboles y las esparcían sobre el camino.

5. Y los que Le precedían y Le seguían gritaban: "¡hosanna, bendito seas Tú, que vienes en nombre de Jehová! Bendito sea el reino de nuestro padre David, y bendito seas Tú, que vienes en nombre del Altísimo! ¡Hosanna en las alturas!”

6. Y Jesús entró en Jerusalén y en el templo, y habiéndolo mirado todo a Su alrededor, les enseñó esta parábola, diciendo:

7. "Cuando el Hijo del hombre venga en Su gloria, y con El todos los santos ángeles, estará sentado en el trono de Su gloria. Y ante El estarán reunidos todos los pueblos, y El separará a unos de otros, como el pastor separa a las ovejas de los cabritos. Y pondrá a las ovejas a Su derecha y a los cabritos a Su izquierda.

8. "Entonces dirá el Rey a los que están a su derecha: venid, benditos de Mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde el principio del mundo. Pues tuve hambre, y Me disteis de comer; tuve sed, y Me disteis de beber; fui forastero y Me acogisteis; estuve desnudo, y Me vestisteis; estuve enfermo, y Me visitasteis; estuve preso, y vinisteis a verme.

9. "Entonces los justos Le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento y Te dimos de comer, o sediento y Te dimos de beber? ¿Cuándo Te vimos como forastero y Te acogimos, o desnudo y Te vestimos? ¿Cuándo Te vimos enfermo o preso y fuimos a verte?

10. "Y el Rey contestará diciéndoles: ved, Yo Me manifiesto en todas las formas creadas, y en verdad os digo: lo que habéis hecho a uno de los más humildes de estos Mis hermanos, Me lo habéis hecho a Mí. (Cap. 67, 1-10)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

Con la palabra "potro”, se hace referencia a la asna que Me transportó por entre la multitud aclamante de judíos que querían tener su rey terrenal.

Mientras el hombre sólo cuide de su bienestar material, pensará, hablará y actuará de forma parecida a los judíos, que Me loaban con sus labios con la esperanza de que, en Mí, Dios les enviara a ellos, al pueblo pecaminoso, a un hombre que confirmara aún más sus vicios y creara para ellos lo que contribuyera a su vida viciosa: placeres y excesos terrenales, glotonería e intemperancia en la bebida -es decir, les hiciera posible todo aquello que pedían.

Los mismos judíos que gritaban, "¡hosanna, bendito sea el reino de nuestro padre David, y bendito seas Tú, que vienes en nombre del Altisímo!”, unos días más tarde gritaban: "crucificadle y liberad a Barrabás”.

Reconoced a los hombres por su lenguaje: quien sólo piensa en su propio bien, honrará hoy a quien podría facilitárselo y mañana renegará del mismo, por no habérselo facilitado.

Examinaos y examinad vuestra vida: si en las cosas pequeñas o grandes no pensáis, habláis y actuáis de forma parecida a los judíos de aquel tiempo. De esta manera muchos se convierten en Judas. Tendrán que pagar por ello -si no en esta encarnación, en los reinos de las almas o en una de las veces siguientes en que se vuelvan carne-; pues lo que el hombre siembre, es lo que cosechará.

Desde hace casi 2000 años los judíos están cosechando, de vez en vez en que se vuelven carne, lo que sembraron entonces y en sus encarnaciones posteriores -hasta que acepten y acojan a su Redentor y se arrepientan de lo que han causado.

Captadlo en vuestros corazones: todo lo que porta vida, posee la fuerza, el amor y la sabiduría de Dios, y todo lo que vive, vive porque Dios habita en todo.

Dios es en todo la totalidad. Su fuerza es indivisa en todo. Por eso, Dios es todo en todo. En cada forma creada está Dios, está Todo-en-todo. Todo lo que vive en la Tierra, cada forma material, lleva en sí la forma espiritual, lo creado por Dios, es decir Todo-en-todo.

Quien no estime esto, no honrará a Dios ni estimará a su prójimo. Por eso no lo habrá alimentado, ni dado de beber, ni hospedado, ni vestido, ni servido. Quien no haya estimado a Dios en todas las formas, tampoco habrá reconocido a Dios en su prójimo y con ello no habrá aceptado ni acogido a Dios. Su lugar estará a Mi izquierda.

 

11. "Y dirá a los de la izquierda: marchaos de Mí, malas almas, al fuego que dura eones, que habéis preparado para vosotros, hasta que quedéis purificados siete veces y liberados de vuestros pecados. (Cap. 67, 11)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

Con la palabra "mala”, se hace referencia a la corrupción del alma que ha cubierto las siete fuerzas básicas de Dios con pecados graves.

La expiación de pecados graves tiene lugar en ciclos de eones,* pues un alma que ha caído mucho a menudo no puede expiar sus cargas en períodos de tiempo más breves. Esto, en muchos casos, no lo podrían soportar ni el alma en los lugares de purificación ni el hombre. Además, un alma tal está atada a varias, o incluso a muchas almas y hombres, y sólo se liberará cuando todos ellos le hayan perdonado. También sufrirá en su propio cuerpo de alma los diferentes sufrimientos que como hombre haya causado a su prójimo. Esta expiación y purificación puede ser, para un alma tal, el llamado infierno, el fuego.

 

12. "Pues tuve hambre y no Me disteis de comer; tuve sed y no Me disteis de beber; fui forastero y no Me hospedasteis; estuve desnudo y no Me vestisteis; enfermo y preso, y no Me visitasteis.

13. "Entonces también ellos Le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento, o sediento, o forastero o desnudo o enfermo, y no Te servimos?

14. "El les contestará diciendo: he aquí que Yo Me muestro a vosotros en todas las formas creadas, y en verdad os digo que lo que no habéis hecho a uno de los más humildes de estos Mis hermanos, tampoco Me lo habéis hecho a Mí. (Cap. 67, 12-14)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

El amor desinteresado es la ley de la vida. Sólo cuando las obras del hombre son desinteresadas, él está viviendo conscientemente en Dios. Todo lo demás está relacionado con el hombre, con la propia persona, y no tiene relación con Dios, que es la Unidad universal y el altruismo. Quien sólo sirve a su prójimo para ser recompensado por él, ya tiene su recompensa y no recibirá recompensa alguna de Dios.

Todas las formas de vida viven por la ley eternamente fluente, Dios, que es amor, vida y sabiduría. Quien actúa con sus sensaciones, pensamientos, palabras o actos contra una forma de vida, está actuando contra la Ley, Dios. Cada hombre es forma creada que proviene de Dios. Todos los astros, cada piedra, cada planta y cada animal, son formas creadas que provienen de Dios.

De modo que Dios, la Vida, se muestra en todas las formas creadas. Quien no sirve desinteresadamente a todas las fuerzas de Dios que han tomado forma, está pecando contra ellas y tendrá que cargar con -y saldar- lo que con eso se ha impuesto a sí mismo. Por tanto, lo que no habéis hecho desinteresadamente al más humilde de Mis hermanos, a vuestro prójimo, tampoco Me lo habéis hecho a Mí.

Comprended: quien ocasione sufrimiento a su prójimo, lo explote y lo haga trabajar para sí por un reducido salario, acumulando con ello riqueza, sufrirá en su propio cuerpo lo que haya causado a su prójimo.

Voy al encuentro de los hombres bajo aspectos y formas de todo tipo. Quien no acepta ni acoge a la vida que Yo Soy en aspecto y forma, está rechazando su propia vida y con frecuencia sólo podrá volver a encontrarla después de eones de sufrimientos; pues no se perderá ningún alma -porque Yo estoy en cada alma: Cristo, la Vida.

 

15. "Y los crueles y duros de corazón irán a un castigo severo durante eones y, si no se arrepienten, serán totalmente aniquilados: mas los justos y misericordiosos entrarán en la vida eterna y en la paz eterna”. (Cap. 67, 15)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

La expresión "serán totalmente aniquilados”, hay que entenderla de la forma siguiente: almas que se hayan impuesto las cargas más graves, pecados contra el Espíritu Santo -es decir que a pesar de lo que sabían hayan pecado contra la vida santa y eterna-, y no se arrepientan, sino sigan pecando a sabiendas, sufrirán daños en su cuerpo de alma. Dado que cada alma tiene vida eterna, estas almas tienen que regenerarse en los planos de desarrollo espiritual, es decir que tienen que perfeccionar de nuevo su cuerpo espiritual.

Lo mismo es válido para los demonios que luchen contra Mí hasta la disolución de todas las formas materiales, o incluso después. Como seres de la Caída, ellos son responsables de la totalidad del potencial de cargas y conforme a ello expiarán hasta el fin de la Caída. En cambio, las almas y los hombres, individualmente, expiarán lo que hayan causado.

Todas estas almas muy cargadas serán incorporadas al proceso evolutivo espiritual, para reconstituir sus núcleos de vida espiritual, las partículas de su cuerpo espiritual, y volver a orientar hacia Mí las diversas clases de átomos espirituales. De forma parecida a como discurre el proceso evolutivo espiritual en el eterno SER -desde la piedra a la planta, desde la planta al animal, y del animal al ser natural-, sucederá en estos cuerpos de alma. De este modo tales almas reconstituirán su cuerpo espiritual, y entrarán conscientemente en la filiación de Dios -en calidad de hijos del amor desinteresado-. Lo que les ha sido dado, la filiación de Dios, no les es ni les será quitado.

Repito:

Tales almas gravemente cargadas, que hayan dañado partes de su cuerpo espiritual, volverán a los campos de evolución espiritual, para regenerar lo que hayan deteriorado a causa de haberse cargado prolongadamente. Pero la filiación de Dios les quedará.

 

El próximo capitulo


Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,- 
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