Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce
La última unción, hecha por María Magdalena.
La preparación de la traición
Acerca del verdadero dar y de la ayuda a los pobres.
Las sombras del yo humano impiden ver la luz de Dios; el hombre
habla entonces de "los secretos de Dios (1-10)
1. Y la vigilia del sábado antes de la fiesta de la Pascua, hallándose Jesús en Betania, fue a casa de Simón, el leproso, donde Le habían preparado una cena; y Marta servía, mientras que Lázaro era de los que estaban sentados a la mesa con El.
2. Y llegó María, llamada Magdalena, con un frasco de alabastro de ungüento muy preciado y caro de aceite de nardo. Abrió el frasco y lo derramó sobre la cabeza de Jesús y ungió Sus pies y los enjugó con sus cabellos.
3. Entonces uno de Sus discípulos, Judas Iscariote, el que Lo había de traicionar, dijo: "¿a qué este derroche de aceite de ungir? Podría haberse vendido a buen precio y dado el dinero a los pobres. Esto decía, no por preocuparse de los pobres, sino porque estaba lleno de celos y codicia y, llevando él la bolsa, administraba el dinero. Y murmuraban sobre Magdalena.
4. Pero Jesús les dijo: "dejadla en paz, ¿por qué la molestáis? Ha hecho todo lo que ha podido; ha hecho una obra buena conmigo. Pobres, en todo tiempo los tendréis con vosotros, pero a Mí no Me tendréis en todo tiempo. Ha ungido Mi cuerpo para Mi sepultura.
5. "En verdad os digo, dondequiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo, se hablará también de lo que ha hecho ella, para memoria suya.
6. Entró luego Satanás en el corazón de Judas Iscariote, y éste se encaminó para tratar en secreto con los sumos sacerdotes y ancianos sobre cómo podría traicionarlo. Y ellos se alegraron y convinieron con él en treinta piezas de plata, el precio de un esclavo. Les prometió hacerlo, y buscaba ocasión para traicionarle.
7. Y por aquel tiempo dijo Jesús a Sus discípulos: "predicad a todos en el mundo, diciendo: aspirad a recibir los secretos de la luz, y a entrar en el reino de la luz, pues ahora ha llegado el tiempo para ello y ahora es el día de la Redención.
8. "No lo pospongáis de día en día, de una vuelta a otra (de la rueda del renacimiento), de eón a eón, creyendo que cuando retornéis a este mundo conseguiréis acceder a los secretos y entrar en el reino de la luz.
9. "Pues no sabéis cuándo el número de las almas perfectas estará completo; pues entonces se cerrarán los portales del reino de luz y en adelante nadie más podrá entrar ni nadie saldrá.
10. "Esforzaos por entrar mientras se esté haciendo
la llamada, antes de que el número de los perfectos esté sellado y completo y el portal
se cierre. (Cap. 65, 1-10)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
Cuántas veces escucháis en este mundo: "podría haberse vendido a buen precio y dado el dinero a los pobres. Todo el que utiliza estas palabras debería hacerse la pregunta de hasta qué punto es sincero al decirlo y cuánto ha aportado él mismo de ayuda para los pobres.
No basta dar limosnas a los pobres, como hacen los fariseos para ser vistos por las gentes.
El verdadero dar consiste en cumplir la ley del amor y de la vida. Entonces lo dado no es una limosna, sino una auténtica ayuda. Con ésta, el alma pobre que está en un cuerpo pobre llegará a la ley "ora y trabaja y se volverá rica en el corazón. Entonces también el hombre recibirá todo lo que necesita para poder vivir como hijo de Dios.
De modo que donde el evangelio del amor y de la vida sea primero vivido y después
enseñado, los pobres que lo acepten y cumplan se volverán ricos en su corazón, y
también el hombre pobre recibirá lo que necesite para vivir como hijo de Dios. Cumplir
el evangelio origina las obras verdaderamente buenas.
Las palabras, "aspirad a recibir los secretos de la luz, significan:
las sombras del yo humano envuelven la luz e impiden al hombre ver la luz de Dios. Por eso
el hombre habla de los secretos de la luz, ya que aún no la puede ver. Quien desee ver
tras los secretos, debe primero mirar sus sombras y eliminar lo que ha reconocido, que le
ha conducido hasta las sombras, para que encuentre la luz de Dios y pueda entrar en el
Reino de Dios.
Por tanto, no aplacéis de día en día, de una "vuelta a otra, de eón a eón lo que hayáis reconocido de humano, pensando que aún podéis purificarlo en una de las siguientes vidas terrenales; pues ¿quién de vosotros sabe cuándo se parará la rueda del renacimiento para almas muy cargadas y cuándo serán cerrados los portales para tales encarnaciones?
Comprended: en esta existencia terrenal debéis esforzaros en cumplir las leyes de
Dios. No aplacéis, en consecuencia, la realización de la vida santa de día en día,
diciendo que después de esta vida terrenal, en una encarnación posterior, tendréis más
éxito en cumplir las leyes de Dios y penetrar los velos que no os dejan ver la luz y la
vida.
Comprended: el hombre hablará de los secretos de Dios mientras tenga secretos para con su prójimo. Pero quien aspira a la perfección no tiene secretos para con sus semejantes, porque la ley de Dios, que él cumple, no encierra ningún secreto.
Quien cumple las leyes del amor y de la vida es un libro abierto, y además a él todo le es manifiesto.
La gracia de Dios obra hoy día [1989] incrementadamente en este mundo. El, el Todopoderoso, ha dado una vez más a todas las almas y hombres un período de tiempo, y con ello la posibilidad de enmendar todo lo que es impuro.
Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,-
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