Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce
Jesús acusa de ser hipócritas a escribas y fariseos
Abusar del nombre de Cristo para fines no
cristianos. No hay "santos. Los lobos feroces en piel
de oveja. El anticristo. Cristo vencerá (1-18)
1. Entonces habló Jesús a la gente y a Sus discípulos: "los escribas y fariseos están sentados en la silla de Moisés. Todo lo que os pidan que respetéis, respetadlo y hacedlo, mas no hagáis sus obras; pues ellos dicen, pero no hacen; pues atan cargas pesadas e insoportables y las ponen sobre los hombros de los hombres, pero ellos mismos no quieren moverlas ni siquiera con un dedo.
2. "Todas sus obras las hacen para ser vistos por las gentes. Ensanchan sus filacterias y alargan los bordados de sus vestiduras; gustan de los lugares de honor en los banquetes y de la presidencia en las sinagogas. Les gusta ser saludados en las plazas y ser llamados Rabbí, Rabbí, por las gentes.
3. "Pero vosotros no os hagáis llamar Rabbí, pues Uno es vuestro Rabbí, Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre a nadie en la Tierra, pues en la Tierra los padres solamente son padres según la carne; pero en el Cielo está el Uno, que es vuestro Padre, que tiene el Espíritu de la verdad que el mundo no puede recibir.
4. "Y no os hagáis llamar maestro, porque Uno es vuestro Maestro, Cristo. Y los más grandes de entre vosotros serán vuestros servidores; pues el que se ensalce será humillado, y los que sean humildes dentro de sí, serán ensalzados.
5. "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, pues cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! No podéis entrar vosotros, y a los que quieren entrar no les dejáis entrar.
6. "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, que devoráis las casas de las viudas y decís largas oraciones para aparentar! Por esto recibiréis una condena aún mayor.
7. "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, que recorréis mar y tierra para ganar un solo prosélito judío; y cuando llega a serlo le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros!
8. "¡Ay de vosotros, guías ciegos que decís: 'quienquiera que jure por el templo, eso no es nada; pero quien jure por el oro del templo, queda obligado!' ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más grande, el oro o el templo que santifica el oro?
9. "Y: 'quienquiera que jure por el altar, eso no es nada; pero quien jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado'. Necios y ciegos, ¿qué es más grande, la ofrenda o el altar que santifica la ofrenda?
10. "Por esto, quien jura por el altar, jura por él y por todo lo que se relaciona con él. Y quien jura por el templo, jura por él y por quien lo habita. Y quien jura por el Cielo, jura por el trono de Dios y por el Uno que sobre él se sienta.
11. "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, el anís y el comino y no hacéis lo más importante de la Ley, es decir justicia, misericordia y tener fe! Esto se debería hacer y aquello no habría que dejarlo de hacer. ¡Guías ciegos, que coláis mosquitos y os tragáis camellos!
12. "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, que por dentro están llenos de extorsión y excesos! ¡Fariseo ciego, limpia primero por dentro la copa y el plato, de manera que también el exterior quede limpio!
13. "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, que os parecéis a sepulcros blanqueados, hermosos por fuera, más por dentro llenos de huesos de muertos y de toda clase de inmundicia! De modo que también vosotros externamente parecéis honestos a los hombres, mas por dentro estáis llenos de hipocresía y simulación.
14. "¡Ay de vosotros, fariseos y escribas, que edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos y decís: si hubiéramos vivido nosotros en los días de nuestros padres, no nos habríamos hecho culpables con ellos de la sangre de los profetas!
15. "Así dais testimonio sobre vosotros mismos, de que actuáis como hijos de los que mataron a los profetas. ¡Así colmáis también vosotros la medida de vuestros padres!
16. "Por eso dice la santa sabiduría: he aquí que os envío profetas y sabios y escribas; y a unos los mataréis y crucificaréis, a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad. Y venga sobre vosotros toda la sangre justa derramada sobre la Tierra desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el templo y el altar. En verdad os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.
17. "¡Oh Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus pollos bajo las alas, y no quisisteis!
18. "He aquí que vuestra casa quedará desierta;
pues en verdad os digo que no Me veréis más hasta que digáis: ¡santo, santo, santo,
alabado sea el que viene en el nombre del Uno Justo! (Cap. 60, 1-18)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
Lo que dije en Jesús de Nazaret a los fariseos y escribas y a sus seguidores, es válido aún hoy día [1989]: tal como Me acusaron a Mí, Cristo, en Jesús de Nazaret, de satánico, Me persiguieron y Me ridiculizaron, así son igualmente tratados los Míos en el tiempo actual [1989] por teólogos, pseudoconocedores de la Biblia y sus prosélitos. Actualmente, los escribas y fariseos son nuevamente muchas autoridades eclesiásticas y, en parte, autoridades del mundo. Dado que consideran a sus dogmas y a sus leyes eclesiásticas como fundamento para ser cristiano, no entienden lo que el cristianismo verdadero significa.
Muchos representantes de las autoridades eclesiásticas y del mundo ejercen la política y utilizan la palabra "cristiano para fines no cristianos. Utilizan Mi nombre para dar honra a su nombre. Hablan al pueblo del evangelio del amor, pero poquísimos de ellos viven conforme a él. Promulgan ciertas leyes que se oponen a la ley divina y pisotean así lo más sagrado, la ley del amor y de la vida. Permiten que sean matados animales. Comen carne en grandes cantidades y beben bebidas fuertes. Muchos de ellos son corresponsables del ultraje, de la explotación y del envenenamiento de la Tierra, y muchos de los que se llaman cristianos hacen preparativos para la guerra.
Cristianos de nombre, que se someten ciegamente a sus autoridades, se dejan formar en el uso de armas, con fines bélicos, para matar a hombres cuando resuene el grito de guerra. Ciegos para la verdad eterna, obran como esclavos y hacen lo que se les manda. Aturdidos y embriagados por su yo inferior, muchos ultrajan al gran hombre-Tierra, la Tierra, e intervienen en sus procesos legítimos. Con ello interfieren en los campos magnéticos de la Tierra y en la atmósfera terrestre, y los destruyen. Todo esto son aberraciones satánicas -el yo inferior de hombres que se consideran cristianos.
Todavía hoy en día las autoridades eclesiásticas ocupan los lugares de honor tanto en los banquetes como en sus iglesias, y se hacen tratar por sus fieles con títulos honoríficos. Aún en el tiempo actual [1989] siguen honrando a un hombre con el título de "padre santo, aunque en Jesús de Nazaret enseñé que sólo existe un Padre Santo: es el Padre en el Cielo, el Dios Padre-Madre de todos los seres y hombres. También veneran a sus "santos, a pesar de que Yo enseñé que no hay "santos -sólo seres bienaventurados, que viven en Dios.
En la Tierra hay padres según la carne, hay sexo masculino como principio engendrador. El hombre que engendra a un hijo, da la semilla para el cuerpo terrenal de un alma que encarna. El se llama, según la carne, padre -así como el sexo femenino que recibe la semilla del hombre para la envoltura carnal en formación y lleva ésta bajo su corazón y da a luz se llama, según la carne, madre.
La Tierra es el lugar de expiación para las almas en cuerpo terrenal. Actualmente muchos de estos hipócritas de antaño están de nuevo en una envoltura carnal para continuar con sus intrigas contra Mí, el Cristo, persiguiendo otra vez a aquellos hombres que se esfuerzan para que la verdad se haga manifiesta. Aún hoy son válidas Mis palabras: ya que Me han perseguido a Mí, también os perseguirán a vosotros.
Empujadas por ambición, poder e ilusión vana, estas almas vuelven una y otra vez a un cuerpo terrenal para comenzar nuevamente allí donde se habían quedado cuando les sobrevino la muerte terrenal. Esto continuará hasta que a estas almas inferiores ya no les sea posible encarnar -o hasta que en el espacio de tiempo todavía existente para encarnar, las almas ambiciosas y hambrientas de poder se dobleguen para convertirse en los más humildes entre sus hermanos y hermanas; pues quien se ensalza a sí mismo tiene que llegar a comprender a través de ser "humillado.
En muchos casos se trata por tanto una y otra vez de los mismos hipócritas de Mi
tiempo, en el que como Cristo en Jesús caminé por la Tierra. Ocurren una y otra vez
crímenes iguales o parecidos, aunque -de acuerdo con el
cambio de los tiempos- con otros argumentos y métodos.
Pero la finalidad es la misma: eliminad a todos aquellos que hacen que sea manifiesta la
verdad eterna y realizan una verdadera vida cristiana.
Comprended: para los demonios, aquellos que realizan el cristianismo verdadero son el peligro más grande. Por eso el satanás de los sentidos se ha envuelto con el manto "cristiano, para provocar una gran confusión, de modo que no todos puedan reconocer en seguida lo que verdaderamente es cristiano; pues la verdadera vida cristiana es la vida acorde a las leyes de Dios que, siendo Jesús de Nazaret, enseñé y viví.
De forma parecida a como Yo sufrí en Jesús, en todos los tiempos tuvieron que sufrir muchos profetas justos y hombres y mujeres justos.
Quien el evangelio del amor y de la vida no sólo lo predica, sino también lo practica y desde su realización lleva a muchos hombres las leyes del amor y de la vida -es decir les indica el camino a Mí, el Cristo de Dios en su interior, para que Me puedan seguir-, es un peligro para aquellos que solamente se han puesto el manto del "ser cristiano.
Dado que la mujer que está en vestido terrenal, una portadora de la Sabiduría divina, de la que ya he hablado, trae renovadamente al mundo, a los seres humanos, las leyes eternas y el camino a la ley eterna, tiene que soportar -de modo parecido a Mí y a muchos profetas- escarnio, burla, desprecio y calumnias. A pesar de todo ello la verdad eterna se abrirá camino, y el Cristo, aunado con la Sabiduría divina, saldrá vencedor.
Quien desee reconocer a los lobos feroces en piel de oveja de pseudocristiano, que examine a las autoridades eclesiásticas y a sus prosélitos -entre ellos se cuentan también muchos gobernantes de este mundo, que utilizan Mi nombre como medio para alcanzar sus fines:
¿Son estos que ocupan cargos públicos o eclesiásticos, seguidores del Nazareno?
Las enseñanzas de las autoridades eclesiásticas, ¿hacen que los hombres estén sanos y sean felices?
¿Está sana la madre Tierra, y ofrece la atmósfera terrestre protección a la Tierra y al hombre?
¿Quiénes son aquellos que aprueban que se mate?
¡Buscad a los lobos en piel de oveja de pseudocristiano!
Entonces encontraréis al anticristo, que os sale al encuentro con Mi nombre -Cristo- y os embauca y extravía.
Desde Mi tiempo de Jesús de Nazaret hasta la actualidad, son una y otra vez los mismos hipócritas -sólo que en otros cuerpos terrenales-, que se han vendido al poder demoníaco y al satanás de los sentidos para, cubiertos con un manto cristiano, seducir a los hombres. Quien se vende a las tinieblas, también está sirviendo a las tinieblas. Estas enviarán una y otra vez a los suyos al mundo, para embaucar a los hombres y extraviarlos.
Muchos pueblos han seguido como rebaños a pastores humanos, habiendo sido
conducidos por éstos al caos. Pero en el caos mismo está la esperanza de lo bueno, del
Nuevo Tiempo, el tiempo del Cristo.
Yo Soy la Esperanza, Yo Soy la Verdad y la Vida.
Yo estoy, en espíritu, muy cerca de los Míos, y preparo a través de ellos Mi venida. Esto ha conducido y conduce a la lucha; pues no se da por vencido sin más el que durante siglos llevó puesto el manto del cristianismo -y aún lo lleva- para con él seducir aún a muchos.
Yo, Cristo, Soy la vida; Yo no destruyo. Yo clarifico, para que aquellos que ven la serpiente la reconozcan y le aplasten la cabeza. De esta forma desenmascaro a los hipócritas y a la vez les doy la posibilidad de inclinar su cabeza y de volverse los más humildes entre sus hermanos y hermanas.
Comprended: Yo venzo a través de hombres que están conmigo y preparan el Nuevo Tiempo. Equipados con Mi fuerza, están ahora luchando aún contra sus propias faltas y debilidades y, a la vez -con la fuerza del amor-, contra los hipócritas con manto cristiano.
La lucha, estando en Mí y conmigo, es una lucha justa. Yo, Cristo, precedo a los que se esfuerzan en hacer la voluntad del Padre. La Tierra será limpiada y se volverá más luminosa, porque Yo, el Cristo de Dios, vengo.
La palabra "jurar, debe ser entendida conforme a su sentido. Corresponde a la expresión "dar el sí.
Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,-
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