Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce
La conversión del enjaulador de pájaros. Sanación de un
ciego
Hacer negocio con animales; trata de personas.
Santificar el sábado. Grado de castigo para los que saben y para los ignorantes (1-9).
Quien cumple la ley de Dios, contempla las profundidades del SER (10-13)
1. Y yendo Jesús hacia Jericó, se encontró con un hombre con palomas jóvenes y una jaula llena de pájaros que había capturado. Y vio la aflicción de éstos por haber perdido su libertad, además de sufrir hambre y sed.
2. Y dijo al hombre: "¿qué haces con ellos? Y el hombre respondió: "vivo de la venta de los pájaros que capturo.
3. Y Jesús le dijo: "¿qué pensarías si alguien más fuerte o más astuto que tú te atrapara y encadenara a ti, o a tu mujer o a tus hijos, y te arrojara en prisión para venderte en su propio provecho y para ganarse con ello su sustento?
4. "¿No son estas criaturas tu prójimo, sólo que más débiles que tú? ¿Y no cuida el mismo Dios, Padre y Madre, de ellos, lo mismo que de ti? Deja en libertad a estos tus pequeños hermanos y hermanas y procura no hacer tal cosa nunca más, sino gana honradamente tu pan.
5. Y se maravillaba el hombre de estas palabras y de Su poder, y dejó a los pájaros en libertad. Al verse libres volaron hacia Jesús y se posaron en Sus hombros y Le cantaban.
6. Y el hombre continuó preguntando acerca de Su enseñanza, y siguió su camino, aprendiendo el oficio de canastero. Con su trabajo ganó su pan y rompió sus jaulas y trampas y se hizo discípulo de Jesús.
7. Y Jesús vio a un hombre que trabajaba en sábado y le dijo: "hombre, si sabes lo que estás haciendo, bendito seas, pues en espíritu no estarás quebrantando la Ley; pero si no lo sabes, serás condenado y transgresor de la Ley.
8. Y otra vez dijo Jesús a Sus discípulos: "¿qué sucederá con aquellos siervos que conociendo la voluntad de su Señor no se preparan para Su venida y tampoco actúan según Su voluntad?
9. "En verdad os digo que aquellos que conocen la
voluntad de su Maestro y no la cumplen serán castigados con muchos azotes, pero aquellos
que no conocen la voluntad de su Maestro y por ello no la hacen, serán castigados con
menos azotes. A quien mucho se le haya dado, mucho se le exigirá, pero a quien poco se le
haya dado, poco se le exigirá. (Cap. 41, 1-9)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
Quien hace negocio con su prójimo y con su prójimo animal, con los animales, está pecando contra la ley de la libertad. Cuando el hombre ofrece su mujer a otro hombre y la mujer ofrece su hombre a otra mujer, porque ambos ya no tienen nada en común, esto se asemeja a un tráfico de esclavos. O si los padres casan a sus hijos según su parecer o dan a la hija en matrimonio a un hombre que ha dado por ella dinero y bienes, estos son negocios con personas. Esto se asemeja a la trata de personas. Y quien hace negocios con su prójimo animal, con los animales, no es mucho mejor que el que entrega a su prójimo, sea cual sea el motivo.
Las otras criaturas, los animales, son por su nivel de consciencia espiritual los más débiles, porque todavía no tienen las desarrolladas potencias de alma de un alma filiada como, por ejemplo, del alma en el hombre. Por eso el hombre debería dar protección a los animales y vivir con ellos -las otras criaturas-, sin arrojarlos de su lado ni hacer negocio con ellos.
Tal como el hombre piensa, así está su alma -luminosa u oscura-. De acuerdo con ello se comporta con sus semejantes y con los animales y con toda la naturaleza.
Las palabras: "hombre, si sabes lo que estás haciendo, bendito seas, pues en espíritu no estarás quebrantando la Ley; pero si no lo sabes, serás condenado y transgresor de la Ley, significan: quien lleva a cabo en sábado desinteresadamente ayudas y trabajos inaplazables -por ejemplo para personas que en sábado se ven afectadas por necesidades o enferman o sufren dolor y penas- no está infringiendo la ley de la vida.
Pero si el hombre profana el sábado en beneficio suyo, está infringiendo la ley que Dios ha dado a los hombres: debes descansar un día al finalizar una semana y vivir más conscientemente en Dios, para reunir fuerzas para los días del trabajo.
La afirmación, "en verdad os digo que aquellos que conocen la voluntad de su Maestro y no la cumplen serán castigados con muchos azotes, tiene el siguiente significado: quien conoce las leyes de Dios -aunque sólo fueran los Diez Mandamientos, los extractos de la ley de Dios- y no las guarda, es decir no cumple la voluntad de Dios, se está juzgando a sí mismo. Su juicio azotará su cuerpo, es decir, lo golpeará con lo que él haya sembrado y no expiado; pues quien actúa contra las leyes de Dios a sabiendas, está pecando contra el Espíritu Santo. Este es el pecado más grave. "Pero aquellos que no conocen la voluntad de su Maestro y por ello no la hacen, serán castigados con menos azotes, significa: a consecuencia de su carga, del pecado, que debilita a su alma, no son capaces de captar y realizar las leyes de Dios. Y, no obstante, también tendrán que reconocer sus pecados, arrepentirse y repararlos. Y si no lo hacen en el tiempo de reconocimiento que les es dado, los tendrán que expiar, es decir, igualmente serán golpeados. Pero también ellos algún día despertarán, y entonces podrán captar mucho. Y también de ellos mucho será exigido entonces -que cumplan lo que han aceptado: la ley de la vida.
Quien realiza las leyes de la vida, llega a ser rico en su interior. Quien no las realiza, sigue siendo pobre o llegará a ser pobre. Pero todo el que acepta la ley de la vida, tendrá que rendir cuentas algún día ante la ley, pues lo que de la ley acepta, obliga a su realización.
10. Y había un hombre ciego de nacimiento que negaba que hubiera tales cosas como el sol, la luna y las estrellas, o que hubiera colores. E intentaban en vano convercerle de que otra gente los veía. Y le llevaron a Jesús, y El, ungiéndole los ojos, hizo que viera.
11. Y se regocijó, lleno de admiración y temor, y confesó que antes estaba ciego. "Y ahora, después de esto -dijo-, lo veo todo, lo sé todo, distingo todas las cosas, soy un Dios.
12. Y Jesús le dijo: "¿cómo puedes saberlo todo? No puedes ver a través de las paredes de tu casa, ni leer los pensamientos de tus semejantes ni entender el lenguaje de los pájaros o de los animales salvajes. Ni siquiera puedes acordarte de los acontecimientos de tu vida hasta la fecha, de tu concepción o nacimiento.
13. "Recuerda con humildad cuánto permanece
desconocido para ti, es decir invisible; y si lo haces así, verás más claramente.
(Cap. 41, 10-13)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
Comprended vuestra vida en lo que está escrito. Aunque muchos de vosotros ven el sol, la luna, las estrellas y los colores, sin embargo vuestros ojos están tapados; pues mientras el hombre no cumpla la voluntad de Dios, tampoco verá Su gloria. Sólo ve la superficie de la vida y no contempla las profundidades del SER. Sólo quien cumple la ley de Dios, tiene más claridad y contempla las profundidades de la vida y ve los pensamientos de los hombres y entiende el lenguaje de los animales. También entiende a las plantas, que irradian su sentir y su fuerza y de esta forma se le comunican. Conoce los caminos al infinito y conoce la eficiencia de los astros y sabe cuáles sirven como estaciones para llegar a la eternidad.
Quien cumpla la ley de Dios, verá más claro, y, quien haya llegado a ser la ley de Dios, en la eternidad se sentirá en casa.
Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,-
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