Editorial DAS WORT

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       El renacimiento
                                      del alma


Capitulo 37

El renacimiento del alma

A través de sufrimiento y expiación, a la perfección. La gracia del Padre actúa incrementadamente en la Tierra. El fin de la posibilidad de encarnar para almas muy cargadas. El renacimiento en el espíritu de Dios (1-10)

 

1. Jesús estaba sentado en el pórtico del templo y se Le acercaron muchos para conocer Su enseñanza. Y uno Le preguntó: "Señor, ¿qué enseñas sobre la vida?”

2. Y El les dijo: "benditos los que tienen que soportar muchas experiencias, pues a través del sufrimiento llegarán a ser perfectos. Serán como los ángeles de Dios en el Cielo, y ya no morirán, ni tampoco renacerán; pues muerte y nacimiento ya no dominarán sobre ellos.

3. "Los que hayan sufrido y vencido serán hechos pilares del templo de Mi Dios, y nunca más lo abandonarán. En verdad os digo que si no nacéis de nuevo del agua y del fuego, no veréis el Reino de Dios”.

4. Y un rabí (Nicodemo) vino a El de noche por miedo a los judíos, y Le preguntó: "¿cómo puede un hombre nacer de nuevo, siendo viejo? ¿Puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y nacer?”

5. Jesús respondió: "en verdad te digo que si alguien no vuelve a nacer de la carne y del espíritu, no podrá entrar en el Reino de Dios. El viento sopla donde quiere, y bien oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va.

6. "La luz brilla desde el este hasta el oeste; el sol se levanta de las tinieblas y desciende de nuevo a las tinieblas. Así le ocurre al hombre de vida en vida.

7. "Cuando viene de las tinieblas, ya estuvo antes aquí, y cuando desciende de nuevo a las tinieblas, es para demorarse un poco y después volver a estar aquí.

8. "Así, atravesando muchos cambios, debéis volveros perfectos, tal como está escrito en el libro de Job: soy un peregrino, cambiando de sitio en sitio y de casa en casa, hasta que llegue a la ciudad y a la mansión eternas”.

9. Y Nicodemo Le preguntó: "¿cómo puede suceder esto?” Y Jesús respondió diciendo: "¿eres maestro en Israel y no lo entiendes? En verdad, nosotros decimos lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio”.

10. "Si os hablo de cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeríais si os hablase de cosas celestiales? Nadie ha subido al Cielo; pero ha bajado del Cielo el que está en el Cielo, es decir el Hijo del hombre”. (Cap. 37, 1-10)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

"Benditos los que tienen que soportar muchas experiencias, pues a través del sufrimiento llegarán a ser perfectos”, significa: el hombre que acepta sus pecados, que también pueden aparecer como sufrimientos, y se reconoce en el sufrimiento, la enfermedad y las necesidades como pecador, que se arrepiente, pide perdón, perdona y repara y ya no comete los pecados, se fortalecerá por la expiación y llegará a ser perfecto. Al pecador le dominarán la muerte y el nacimiento tan sólo hasta que haya dejado de lado sus pecados y cumpla la voluntad de Dios. Entonces, su alma comenzará a brillar. Ambos, alma y hombre, mirarán hacia el Cielo. Y si han superado -aunque sea a través del sufrimiento-, el alma entrará en el Reino de Dios.

Comprended: cuando el alma sale de las tinieblas, es decir, cuando se ha cargado en sus existencias previas terrenales y no ha purificado los pecados, permanecerá transitoriamente en los reinos de las almas y luego volverá a la existencia terrenal. Aspirará a la carne, a un vestido terrenal, hasta que haya purificado lo que una y otra vez la atrajo a la Tierra, al vestido terrenal.

La Tierra será el punto magnético de atracción para las almas, hasta que hayan expiado y transformado en ellas lo que las atrajo una y otra vez a la existencia terrenal; pues existen cargas que tienen "pesadez de la Tierra” y que atraen a las almas una y otra vez a la Tierra hasta que estas cargas han sido eliminadas. Muchas almas no encuentran sosiego alguno en los planos de purificación hasta que han superado esta atracción terráquea. En cambio, las cargas que no tienen la "pesadez de la Tierra”, que han sido causadas por las almas en vestido terrenal, pueden ser saldadas más pronto en el más allá.

Dichosos aquellos hombres y almas que reparan su culpa terrenal -lo que han causado- en la Tierra, mediante la gracia del Padre; pues ésta obra incrementadamente en la Tierra.

Comprended: está cada vez más cerca el tiempo en el que las almas muy cargadas no podrán ir sin más a la Tierra; pues la Tierra será purificada, y el planeta Tierra entero, incluido todo el sistema solar, será elevado y refinado en su estructura. Entonces la encarnación de almas muy cargadas ya no será posible. Ellas se sentirán como atadas, en los planos de purificación de aquellos planetas que correspondan a su situación de alma, es decir, a su estado de consciencia. Allí sufrirán lo que podrían haber expiado sin grandes sufrimientos en la Tierra.

El renacimiento en el espíritu de Dios, lo alcanza el alma que en el hombre mira hacia el Cielo y en su existencia terrenal orienta su forma de sentir y pensar a Dios, hora tras hora, día tras día, y con ello sintoniza con Dios. Las palabras y actos de un hombre tal son entonces divinos. Después de la muerte física, esta alma se elevará paulatinamente al Cielo, porque habrá abierto el Cielo en sí misma.

El camino al corazón de Dios es el amor desinteresado. El cómo alcanzarlo lo enseñamos Yo y la Sabiduría divina en la Tierra mediante manifestaciones. La palabra de la verdad fluye a través de Mi instrumento a este mundo [1989]. Mi palabra sirve de ayuda, de salvación y de alegría a los que van por el camino del amor desinteresado.

Lo que aquí está escrito, explica el ir y venir de las almas. Nadie que no haya desarrollado el Cielo en sí mismo puede subir al Cielo.

Sin embargo, todas las almas y hombres han bajado del Cielo, y volverán a entrar en el Cielo porque proceden del Cielo. Mi misión como Redentor es conducir a todos de regreso al Padre eterno, a los Cielos eternos.

 

El próximo capitulo


Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,- 
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