Editorial DAS WORT

DAS WORT - la editorial en Vida Universal


Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce

       Jesús, ungido por
                                María Magdalena


Capitulo 11

Jesús, ungido por María Magdalena

Juicio según normas terrenales (6). El iluminado ve en profundidad (10)

 

1. Y uno de los fariseos Le pidió que comiera con él, y entrando en su casa se sentó a la mesa.

2. Y he aquí que estaba en la ciudad una mujer de Magdala, que era conocida como pecadora. Al enterarse de que Jesús estaba sentado a la mesa en casa del fariseo, llevó una vasija de alabastro con ungüento y se puso detrás de El. Llorando humedeció Sus pies con lágrimas, los secó con los cabellos de su cabeza, besó Sus pies y los ungió con ungüento.

3. Sin embargo, cuando el fariseo que Le había invitado vio esto, pensó para sí: "si éste fuera un profeta, sabría quién y qué clase de mujer es ésta que Le toca; pues es una pecadora”.

4. Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte”. El dijo: "Maestro, habla”.

5. "Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientas monedas; el otro, cincuenta. Y como no podían pagar, condonó a ambos su deuda. ¿Quién de los dos le amará más?”

6. Simón contestó: "pienso que aquel a quien regaló más”. Y El le dijo: "has juzgado bien”.  (Cap. 11, 1-6)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

"Has juzgado bien”, quiere decir: has juzgado según las normas terrenales.

Comprended: cada juicio es una condena y atestigua ignorancia espiritual. Aunque el deudor al que le ha sido condonada la deuda más grande ame más al acreedor, no es Dios el que aplica estas normas. El ama a todos por igual. Amará más a Dios aquel que esté más cerca de El.

 

7. Y dijo a Simón: "¿ves a esta mujer? Entré en tu casa y no Me diste agua para Mis pies; mas ella ha humedecido Mis pies con lágrimas y los ha secado con los cabellos de su cabeza. No Me besaste; pero esta mujer, desde que entré, no ha cesado de besar Mis pies. No ungiste Mi cabeza con óleo, mas ella ha ungido Mis pies con ungüento.

8. "Por eso te digo que le son perdonados muchos pecados, porque amó mucho, no sólo a los hombres sino también a los animales, a los pájaros del aire e incluso a los peces del mar. Mas a quien poco se le perdone, amará poco”.

9. Y a ella le dijo: "a ti te son perdonados tus pecados”. Y los que estaban sentados con El a la mesa comenzaron a decir para sí: "¿quién es éste, que incluso perdona pecados?

10. "Aunque El no dijo: te perdono; sino, tus pecados te son perdonados, porque se dio cuenta de que en su corazón había realmente fe y arrepentimiento”. Jesús no necesitaba que alguien diera testimonio de otro, pues El mismo sabía lo que había en el hombre. (Cap. 11, 7-10)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

El iluminado ve en profundidad al alma y al hombre. Ve la sinceridad y la rectitud, y también ve el pecado y la expiación. Ve la insinceridad y la hipocresía; y llamará la atención sobre ellas, impersonalmente, en la medida en que sea bueno para el alma y el hombre. Si un hombre se arrepiente de corazón y no vuelve a caer en el mismo pecado, también le es perdonado por el Padre eterno -si el prójimo contra el que se pecó igualmente ha perdonado-. Aquel a quien Dios perdone la culpa más grande, la habrá saldado en Dios y, de este modo, le habrá sido perdonada.

 

El próximo capitulo


Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,- 
Este libro también está disposición en otros idiomas

Transferir todo el libro a su ordenador


©Verlag Das Wort, 97828 Marktheidenfeld/Altfeld, Alemania Reservados todos los derechos. En todas las cuestiones relativas al sentido, la edición alemana tiene validez última.

Homepage   Cupón de pedido


Verlag DAS WORT GmbH , 97828 Marktheidenfeld/Altfeld, Alemania
E-Mail: info@das-wort.com Tel: (+49) 9391-504-135 Fax: -133
[an error occurred while processing this directive]