Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce
Las cuatro tentaciones
La oscuridad puede medirse con la luz (1).
Quien vive en Dios, está unidoa todo lo que es y nunca se sentirá solo (5)
1. Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para
ser tentado por el diablo. Y los animales salvajes del desierto estaban a Su alrededor y
Le servían. Y por haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. (Cap. 9,
1)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
Se le permitió a Satanás tentar a Jesús. El Espíritu de Mi Padre eterno lo consintió. También Satanás debía así poder reconocerse y medirse, para experimentar que los que viven en Dios son más fuertes que el poder de las tinieblas.
Es una legitimidad del amor y la gracia de Dios, que, cuando hay hombres que han alcanzado saber y sabiduría de Dios, las tinieblas puedan medirse con ellos. De este modo también el alma que ha caído a los niveles más bajos recibe la posibilidad de autorreconocerse: en su derrota puede experimentar en sí misma que aquel que vive en Dios aventaja a Satanás, porque lo puro está a su servicio. Quien todavía no ha desarrollado el Espíritu de Dios en su interior, sucumbe a Satanás, pues le está sirviendo en muchos aspectos de su vida terrenal.
La palabra "ayuno, significa tomar poco alimento.
2. Y el tentador se acercó y dijo: "si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan; pues está escrito: Te alimentaré con el mejor trigo y con miel, y de la roca quiero saciarte.
3. Pero El respondió diciéndole: "está escrito que no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de la boca de Dios.
4. Entonces el diablo Le puso delante una mujer de extraordinaria belleza y gran atractivo, de inteligencia sutil y rápida comprensión y Le dijo: "tómala si quieres, pues ella Te desea y difrutarás de amor y felicidad toda tu vida y verás a los hijos de Tus hijos; pues ¿no está escrito que no es bueno que el hombre esté solo?
5. Y Jesús dijo: "¡apártate de Mí!, porque está
escrito: no te dejes seducir por la belleza de la mujer, ya que toda carne es como hierba
y como las flores del campo; la hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra
del Eterno perdura por siempre. Mi misión es enseñar y sanar a los hijos humanos, y el
que ha nacido de Dios guarda su semilla dentro de sí. (Cap. 9, 2-5)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
El sentido de las palabras, "guarda su semilla dentro de sí, es: los hombres que estén en Dios, no desperdiciarán sus fuerzas por el placer y la excitación. Quien viva en Dios, amará los valores internos del hombre, la belleza interna y la virtud. Quien ame lo interno del hombre, estará unido a todos los hombres y seres. Nunca estará ni se sentirá solo, porque conserva lo bueno de su prójimo en sí mismo. Sólo de esta manera se cumple el mandamiento: "no es bueno que el hombre esté solo.
Dios es unidad -y quien viva en Dios, vivirá en la unidad con todo lo que es-. Y todo lo que es, lo puro, estará con él y obrará a través de él.
Solamente se siente solo el hombre que rechaza y menosprecia a sus semejantes.
6. Y el diablo Le condujo a la ciudad santa, Le puso sobre el pináculo del templo y Le dijo: "si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, pues escrito está: a Sus ángeles ordenará que Te protejan y Te tomen en sus manos, para que ni siquiera tropiece Tu pie contra una piedra.
7. Y Jesús contestó diciéndole: "también está escrito: no tentarás al Señor tu Dios.
8. Luego Le condujo el diablo a un monte muy elevado en medio de una gran llanura, rodeada de doce ciudades con sus habitantes, y desde allí Le mostró en un instante todos los reinos del mundo. Y el diablo Le dijo: "Te daré todo ese poder y la gloria de ellos; pues me han sido entregados y los daré a quien quiera, ya que está escrito: dominarás de un lado a otro de los mares, gobernarás a Tu pueblo con justicia y a los pobres con misericordia y terminarás con toda opresión. Todo esto será Tuyo si me adoras.
9. Y Jesús respondió diciéndole: "apártate de Mí, Satanás, porque está escrito que a Dios adorarás y a El sólo servirás. Sin el poder de Dios, el mal no puede llegar a su fin.
10. Y como el diablo había probado todas las
tentaciones, se fue de El por un tiempo. Y he aquí que vinieron ángeles de Dios y Le
servían. (Cap. 9, 6-10)
Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,-
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