Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús.
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce.
Herodes y la adoración de los sabios
El significado de los seis rayos de la estrella de
Belén (5).
Los mensajes de Dios y de Sus ángeles son indicaciones, pero no afirmaciones directas
sobre algo posible. Conducción indirecta (13)
1. Habiendo nacido Jesús en Belén, en la tierra de Judá, en los días del rey Herodes, he aquí que unos sabios de Oriente fueron a Jerusalén. Ellos se habían purificado, y no tomaban carne ni licores, para poder encontrar al Cristo, al que buscaban. Y dijeron: "¿dónde está el Rey de los judíos, que acaba de nacer? Pues hemos visto Su estrella en Oriente, y hemos venido a adorarlo.
2. Al oír esto, el rey Herodes se atemorizó, y con él toda Jerusalén, e hizo reunir a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y quiso saber por ellos dónde había de nacer el Cristo.
3. Y ellos le dijeron: "en Belén, en la tierra de Judá, pues así está escrito en el profeta: y tú, Belén, en la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; pues de ti vendrá el Soberano que regirá Mi pueblo, Israel.
4. Entonces Herodes, llamando en secreto a los sabios, les interrogó sobre el tiempo exacto en que la estrella habría aparecido; y les envió a Belén, diciendo: "id y buscad diligentes al Niño; y, cuando Lo hayáis encontrado, comunicádmelo para que también vaya yo y Lo adore.
5. Habiendo escuchado al rey, se fueron; y he aquí que
la estrella que los sabios de Oriente habían visto, y el ángel de la estrella, les
precedían, hasta que él, al llegar, se detuvo encima del lugar en que estaba el Niño. Y
la estrella resplandecía con seis rayos de luz. (Cap. 5, 1-5)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
¿Qué significa el símbolo de los seis rayos de luz? El Hijo de Dios trae a la Tierra la ley de Dios, los siete rayos de luz básicos de los Cielos. Seis rayos de luz Le irradian en espíritu desde lo alto -el séptimo rayo de luz, la Misericordia, habita entre los hombres: el Hijo del Altísimo en vestido terrenal, el Cristo de Dios en Jesús-. También María llevaba en sí un rayo parcial de luz de la Misericordia, pues en el espíritu del Señor, ella está unida al querubín de la Misericordia divina.
6. Ellos siguieron su camino, con sus camellos y asnos, que iban cargados con sus dones. Y, en busca del Niño, miraban con tanto anhelo hacia la estrella del cielo, que se olvidaron por un tiempo de sus animales cansados, que habían aguantado el peso y el calor del día y estaban sedientos y agotados. Y la estrella desapareció de su vista.
7. De pie, miraron en vano fijamente, y en su consternación mirábanse luego unos a otros. Entonces se acordaron de sus camellos y asnos, y se apresuraron a quitarles su carga, para que pudieran descansar.
8. Había allí, cerca de Belén, un pozo junto al camino. Y, al inclinarse para sacar agua para sus animales, he aquí que la estrella que habían perdido se reflejó en la tranquila superficie del agua.
9. Y al ver esto, se llenaron de gran alegría.
10. Y glorificaron a Dios, que les había mostrado misericordia precisamente cuando se compadecieron de sus animales sedientos.
11. Y habiendo entrado en la casa, hallaron al Niño con María, Su madre, y postrándose Lo adoraron; y abrieron sus tesoros y extendieron sus dones ante El: oro, incienso y mirra.
12. Y por haber sido advertidos en sueños por Dios de no volver a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino. Y, según su costumbre, encendieron una hoguera y adoraron a Dios en la llama.
13. Cuando hubieron partido, he aquí que el ángel del
Señor se apareció en sueños a José y dijo: "levántate, toma al Niño y a Su
madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes trata de
matarlo. (Cap. 5, 6-13)
Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:
Está escrito: "...porque Herodes trata de matarlo. Las palabras del
ángel y la inspiración procedente del espíritu tenían el siguiente sentido:
"ahora huye con el Niño y con Su madre a Egipto y quédate allí hasta nuevo
aviso. La noticia de que Herodes quería matar al Niño llegó a José por otras
fuentes, y ha sido unida al mensaje del ángel.
Dado que los hombres del Nuevo Tiempo -por la realización y el cumplimiento de las leyes eternas- conocerán la libertad en la ley de la vida, dudarán de este u otros mensajes semejantes a: "Herodes trata de matarlo; pues saben que Dios y Sus ángeles no dan mensajes directos de esta o parecida índole. Con ello estarían afirmando lo que todavía está pendiente.
Por eso Yo, Cristo, explico, rectifico y profundizo este y otros mensajes, para que el presente libro sea una obra en la que muchos se reconozcan.
Dios hace que a los hombres les lleguen mensajes a través de otras fuentes, es decir de modo indirecto, cuando la intención de un hombre ya ha sido expresada por él y puede ser transmitida por segundos o terceros que la han escuchado. Si es importante, le llegará luego indirectamente al interesado. De esta manera Dios conduce -en la ley de siembra y cosecha- indirectamente.
14. Levantándose de noche, tomó al Niño y a Su madre y huyó a la tierra de Egipto, permaneciendo allí unos siete años hasta la muerte de Herodes, a fin de que se cumpliera lo que el Señor había dicho a través del profeta que dice: "de Egipto llamé a Mi Hijo.
15. Y también Isabel, cuando oyó esto, tomó a su hijo y se marchó a las montañas, y allí lo escondió. Y Herodes envió a sus hombres a Zacarías al templo para preguntarle: "¿dónde está tu hijo? Y él respondió: "soy un servidor de Dios y constantemente estoy en el templo. No sé dónde está.
16. Y de nuevo les envió a él para preguntarle: "dime sinceramente dónde está tu hijo, pues ¿no sabes que tu vida está en mis manos? Zacarías respondió diciendo: "Dios es testigo: si derramas mi sangre, Dios acogerá a mi alma, pues derramarás la sangre de un inocente.
17. Y Zacarías fue muerto en el templo entre el lugar más santo y el altar. El pueblo se enteró de ello por una voz que gritó: "Zacarías ha sido muerto, y su sangre no será lavada hasta que no haya venido el vengador. Y después de un cierto tiempo, los sacerdotes echaron suertes, y la suerte recayó sobre Simeón, que ocupó su puesto.
18. Al ver Herodes que había sido burlado por los sabios, se encolerizó sobremanera, y mandó a su gente e hizo matar a todos los niños que había en Belén y en sus alrededores, de dos años para abajo, correspondientemente al tiempo de que tuvo noticia por los sabios.
19. Así se cumplió lo que dijo el profeta Jeremías: "una voz se oye en Rama, llantos, lamentación y gran duelo. Raquel llora por sus hijos, y rehúsa ser consolada, porque ya no existen.
20. Cuando hubo muerto Herodes, he aquí que el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y dijo: "levántate, toma al Niño y a Su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya han muerto los que atentaban contra la vida del Niño.
21. Y levantándose, tomó al Niño y a Su madre, y
regresó a la tierra de Israel. Y vivían en una ciudad llamada Nazaret, y a El se Le
llamó el Nazareno. (Cap. 5, 14-21)
Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,-
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